EL JICHI

 

                 EL JICHI BOLIVIANO

Una leyenda, por haya de la amazonia boliviana se contaba la historia de un espíritu, el cual vagaba por los ríos y lagos, este mismo se lo mencionaba como a un protector o guardia de estos lugares por donde deambulaba. Es una leyenda indígena, la cual mencionaba el cómo este ser muy poderoso cuida lo que eran lagunas y ríos del lado de la amazonia boliviana, esta es representada como una anaconda o una gran serpiente gigante.

No se sabe como nació como tal la leyenda, ya que esta iba dirigida a las culturas ancestrales de los Mojeños, Baures, Trinitarios y Chiquitanos, la versión puede cambiar según la región en donde te la hayan contado, pero este siempre contara con ser una serpiente enorme la cual es un cuidador de cualquier cuerpo marino en donde habite. Lo que es esta leyenda nació a base de como los antiguos indígenas querían mantener intacto sus zonas acuosas, creando lo que hoy conocemos como el Jichi, a este ser siempre se le tenia que pedir permiso para poder ingresar en su habita o usar los cuerpos de aguas de las amazonas, si no pedias permiso antes de usurpar su territorio, este podía aplicar tanto como castigos individuales y castigos colectivos, un ejemplo era desapariciones misteriosas, el cómo cuando alguien se metía a pensar o bañarse en alguna laguna o rio sin pedirle permiso al Jichi, este se lo arrastraba a lo más profundo de ese lugar y nunca más se lo volvía a ver, otro castigo era el como el agua que sacaban sin permiso, este podía infectarla para aquel que la bebiera tenga enfermedades graves, esto se aplicaba igual a comunidades grandes, donde si lo insultaban o no hacia el ritual sagrado para pedir permiso al Jichi para sacar agua o utilizarla en sí, a toda esta comunidad tendría la desdicha de ser maldecidos con alguna sequía, una inundación o aquellos animales acuáticos que habitaban en estos lugares migraban, dejando técnicamente la laguna, muerta.


Para poder ingresar o utilizar el agua en estos cuerpos de agua se seguía un ritual, el cual según la región donde te encuentres podía variar, como ejemplo eran sus ofrendas, donde según la región este podía ser o bien algún alimento o alguna planta, mas especifica la hoja de coca o el tabaco natural, se le suele hacer una señal de gratitud luego de esto para luego en voz baja decir: “Jichi, te pido permiso para entrar a pescar/cortar madera en tu territorio. Te ofrezco esta ofrenda en agradecimiento por tu protección y para pedir que me vaya bien”, esta misma frase puede variar de igual manera según que necesites o que estas buscando en su habitad, luego de este ritual se puede tener acceso a este lugar donde habita el Jichi, pero con el limite de no excederse el lo que aras como lo es el recolecto de agua o la pesca, si es que te llegas a exceder en lo que pedias serás castigado por el Jichi, si es que no y respetas tu limite al final y antes de irte se le llegue a agradecer al este espíritu por haberte dejado entrar y utilizar el agua de su habitad.

Esta leyenda es muy antigua, remontándose hasta lo que es la cultura indígena de la amazona, un espíritu protector de la naturaleza y equilibrio natural. Hasta la fecha de hoy se sigue contando este tipo de historias, tanto como pueblos que aun alaban a estas entidades al igual que son ciudades modernas donde se hablaba de esta entidad protectora de la naturaleza, como enseñanza a los más jóvenes de mantener nuestro hogar limpio e intacto, ya que este mismo nos acogió desde nuestros principios, es un mensaje de cuidar el planeta, el lugar donde habitamos.



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